Sobre mi

 Mi nombre es Teresa, me llamo igual que mi madre y mi bisabuela.

Me licencié en Bellas Artes, y me especialicé en Conservación y Restauración de obras de arte, me dieron un título cuando terminé, pero nunca ejercí como restauradora. Lo intenté, pero tuvieron que pasar años y muchos otros trabajos para entender que no era ese mi destino.

Elegí estudiar Bellas Artes porque quería disfrutar de la carrera, y lo hice. Fue una experiencia maravillosa. 

Y hoy puedo darme cuenta que elegí Conservación y Restauración de obras de arte por que hay algo en la huella que deja el paso del tiempo que me atrapa, me encanta. 

Yo he sido y soy artesana desde que nací. 

Artesana, hacedora, creadora; artística más que artista. 

Costurera, bordadora, diseñadora, ilustradora, muralista, artista plástica, artista textil, retratista. Autodidacta casi siempre.

Me gustan los retos y también los retales; el tacto de los tejidos, sus texturas, la caída de las telas; y también los agujeros, descosidos y deshilachados. Me gusta el reto de arreglar las telas, transformarlas en otras cosas. De lo viejo salen cosas nuevas. Ropas nuevas para vestir, juguetes nuevos para jugar, o simplemente arte para observar.

Hay una frase de Van Gogh buenísima: "el arte es para consolar a aquellos que están rotos por la vida".

Sí, el arte sana, cura las heridas. Y las heridas también se cosen con hilos.

El arte tiene la particularidad de transmitir; es un velo invisible que transmuta lo que hay y transmite lo que surge. 

Y por eso hago lo que hago. 

Ahora, lo que más me gusta hacer es buscar el arte en la naturaleza. 

La técnica del Ecoprint llegó a mi vida para complementar todo lo que ya había, encajó en mi como una pieza de puzzle.  

Disfruto enormemente haciendo pigmentos, tintes naturales, haciendo acuarelas con restos de alimentos, sacando el color, la esencia pura de la planta y plasmándola en un trozo de papel o tela.

De esto va retama, de telas, de naturaleza, de ilustraciones, de estampaciones, de costuras, y de todo lo que sea transformar, transmutar.

Mi bisabuela cosía. Según me cuentan, bastante bien. De ella conservo un delantal negro de cuadros; siempre me lo pongo cuando me apetece cocinar lento. Mi madre también cose. Autodidacta siempre. Nos hizo ropa cuando pequeñas, ahora lo sigue haciendo para sus nietos. La recuerdo siempre con algo entremanos; cortinas, disfraces, dobladillos, pespuntes, o algún desgarrón inoportuno. Cajones y muebles llenos de botones, madejas de lana, de hilo, cintas y retales.  Cada día que pasa me parezco más a ella. 

Bonito regalo que heredo y que yo misma seguiré tejiendo.

Si te quedas por aquí y descubres algo que te inspira, cógelo, crea lo tuyo con lo mío; pero no utilices mi trabajo con tu nombre.

Lo que comparto aquí, lo hago porque me nace. Porque me sale de muy adentro, de donde salen las cosas bonitas, las miradas cariñosas, los abrazos largos y sentidos, las caricias, los suspiros, de ahí adentro.

Gracias.

Gracias por pararte y leerme.

Un abrazo, Teresa.





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